El Gobierno prepara una reforma del mercado de capitales y quiere llevarla al Congreso antes del Presupuesto 2027.
Esta es una publicación modelo de ejemplo. El encabezado está oculto
PRINCIPALPOLÍTICA
8/24/2026


El Gobierno de Javier Milei avanza con los últimos detalles de una reforma integral del mercado de capitales y tiene previsto enviar el proyecto a la Cámara de Diputados durante septiembre. La intención oficial es que comience a debatirse antes de que el Presupuesto 2027 concentre la atención del Congreso.
El texto todavía se encuentra en etapa de revisión técnica. En la Casa Rosada esperan cerrar su redacción después de la sesión prevista para este miércoles, en la que el oficialismo buscará avanzar con otros proyectos considerados prioritarios, entre ellos la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y una nueva etapa del régimen de Inocencia Fiscal.
La reforma del mercado de capitales pasó a ocupar un lugar destacado dentro de la agenda económica del Ejecutivo luego del reordenamiento político del paquete de desregulación impulsado por Federico Sturzenegger. La estrategia oficial consiste en dividir las iniciativas sectoriales y avanzar con ellas de manera individual para facilitar su tratamiento parlamentario.
El proyecto apunta a modificar distintos aspectos de la Ley de Mercado de Capitales. Entre sus objetivos aparecen la reducción de trámites, una mayor participación de las pequeñas y medianas empresas en el sistema financiero y la incorporación de herramientas tecnológicas para facilitar nuevas formas de inversión y financiamiento.
Uno de los capítulos centrales está relacionado con la digitalización de los instrumentos financieros. El borrador contempla que acciones, obligaciones negociables y otros valores puedan ser emitidos, registrados y transferidos mediante sistemas basados en tecnologías de registros distribuidos. También se prevé la posibilidad de desarrollar plataformas digitales para la negociación de activos tokenizados bajo supervisión de la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Otro de los cambios busca agilizar el proceso de autorización de ofertas públicas. La CNV podría implementar mecanismos de aprobación automática para determinadas operaciones, de acuerdo con variables como el tipo de emisor, el instrumento involucrado, el monto o el perfil de los inversores.
La iniciativa también establece nuevas reglas para proteger los activos de los clientes frente a eventuales problemas financieros de los intermediarios. Los fondos, valores y activos virtuales administrados por agentes registrados deberían mantenerse separados del patrimonio propio de esas entidades y quedar fuera de una eventual masa de quiebra.
El proyecto incorpora además modificaciones para facilitar la negociación digital de facturas de crédito, cheques, pagarés y warrants. Algunas operaciones podrían realizarse directamente a través de plataformas específicas, sin que sea obligatoria la intervención de un agente registrado ante la CNV, aunque esos sistemas quedarían sujetos a controles del Banco Central y a normas de prevención de lavado de dinero.
El financiamiento colectivo también forma parte de la reforma. El Gobierno busca ampliar las alternativas para que empresas y emprendimientos puedan obtener recursos mediante plataformas que permitan financiar proyectos tanto a través de deuda como mediante participación en el capital.
A su vez, se prevén cambios en los fondos comunes de inversión y en las obligaciones negociables. El borrador amplía las posibilidades de inversión de determinados fondos y contempla la representación digital de cuotapartes, además de establecer nuevas alternativas para emisiones denominadas en moneda extranjera, unidades de valor o determinados índices.
La reforma forma parte de una estrategia económica más amplia anunciada por Milei a fines de julio. El paquete incluye también modificaciones en el Banco Central, el denominado “grillete fiscal” y cambios en el régimen de seguros. El objetivo declarado por el Ejecutivo es aumentar la profundidad del sistema financiero y generar más herramientas para que el ahorro privado pueda transformarse en inversión y financiamiento productivo.
El Gobierno también busca vincular esta iniciativa con Inocencia Fiscal. La expectativa oficial es que una mayor formalización de capitales pueda, posteriormente, encontrar nuevos canales de inversión a través de bonos corporativos, fideicomisos, fondos y otros instrumentos del mercado financiero.
El calendario parlamentario será determinante. El Presupuesto 2027 deberá ser presentado formalmente el 15 de septiembre, por lo que el oficialismo pretende acelerar el ingreso de la reforma para evitar que quede relegada frente a la discusión presupuestaria.
De todos modos, en la Casa Rosada reconocen que los tiempos podrían superponerse. Si el proyecto no llega a Diputados antes de que comience el debate presupuestario, ambas iniciativas podrían avanzar en paralelo.
La decisión de priorizar el mercado de capitales también refleja un cambio en la estrategia legislativa del Gobierno. Después de las dificultades que encontró para avanzar con algunas reformas de desregulación, el oficialismo busca seleccionar proyectos, medir previamente los apoyos parlamentarios y evitar que un paquete demasiado amplio genere nuevos obstáculos en el Congreso.
El Gobierno prepara una reforma del mercado de capitales y quiere llevarla al Congreso antes del Presupuesto 2027.
El Gobierno acelera los detalles de la reforma del mercado de capitales y busca enviarla a Diputados en septiembre. La iniciativa propone simplificar trámites, ampliar el financiamiento para empresas e incorporar herramientas digitales, con la intención de avanzar antes de que el Presupuesto 2027 concentre la agenda del Congreso.