Autos híbridos y eléctricos: qué tecnología conviene según el uso y cuánto cuesta dar el salto.

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PRINCIPALCIENCIA Y TECNOLOGÍA

9/18/2026

La oferta de vehículos electrificados crece en la Argentina y obliga a los compradores a familiarizarse con tecnologías que hasta hace pocos años tenían una presencia marginal en el mercado. Híbridos convencionales, enchufables, eléctricos puros y modelos con sistemas de asistencia eléctrica conviven actualmente en las concesionarias, aunque sus características, costos y formas de utilización son muy diferentes.

El avance de estas alternativas se da, además, en un contexto de mayor disponibilidad de modelos importados. En las próximas semanas se abrirá una nueva licitación para la importación de vehículos híbridos y eléctricos sin arancel, lo que podría ampliar todavía más la variedad disponible para los consumidores.

Dentro de los vehículos electrificados, los híbridos convencionales siguen siendo los más numerosos. Representan alrededor del 55% de las ventas de este tipo de unidades. Se trata de vehículos que combinan un motor de combustión con uno eléctrico y que no necesitan conectarse a un cargador externo. La batería se recarga mediante el propio funcionamiento del vehículo, principalmente durante las desaceleraciones y frenadas.

Su principal ventaja es la facilidad de uso, ya que no requieren modificar los hábitos de carga de un automóvil tradicional. Sin embargo, la autonomía exclusivamente eléctrica es limitada porque utilizan baterías pequeñas, generalmente de entre 0,9 y 1,8 kWh. Toyota Yaris Cross, Corolla y Corolla Cross, Ford Territory, Haval H6 y Jolion, MG3 y algunos modelos de Chery forman parte de esta categoría.

Una alternativa diferente son los híbridos enchufables, conocidos como PHEV. En estos vehículos la batería tiene una capacidad considerablemente mayor y puede cargarse conectándola a la red eléctrica. Dependiendo del modelo, pueden recorrer aproximadamente entre 60 y 200 kilómetros utilizando únicamente electricidad.

En este caso, el motor de combustión funciona como respaldo cuando la batería necesita asistencia o se supera la autonomía eléctrica. El tamaño de la batería tiene un impacto directo tanto en el precio como en la autonomía del vehículo. Las baterías de mayor capacidad permiten recorrer más kilómetros sin utilizar combustible, aunque también incrementan el costo del vehículo.

Existe además una tecnología intermedia denominada REEV, o eléctrico de rango extendido. En estos vehículos las ruedas son impulsadas exclusivamente por el motor eléctrico, mientras que el motor de combustión actúa como un generador que produce electricidad para alimentar la batería. Actualmente, esta configuración tiene una oferta todavía reducida en el mercado argentino, con modelos como los Leapmotor B10 y C10.

En el extremo de mayor electrificación aparecen los vehículos 100% eléctricos. No cuentan con motor de combustión y toda la energía para desplazarse proviene de una batería. Su capacidad puede variar considerablemente según el tamaño y segmento del vehículo: los modelos urbanos utilizan acumuladores relativamente pequeños, mientras que los vehículos de mayor tamaño pueden superar ampliamente los 500 kilómetros de autonomía en determinadas condiciones.

El precio también presenta diferencias importantes. Los eléctricos más pequeños pueden encontrarse por debajo de los $37 millones, mientras que los modelos medianos se ubican cerca de los $50 millones. En los segmentos superiores, los valores pueden superar los USD 75.000 debido, entre otros factores, a que determinados vehículos quedan fuera del régimen de importación con beneficios arancelarios.

Entre los modelos eléctricos de entrada aparecen alternativas como el JMEV Easy 3, Chevrolet Spark EUV y BYD Mini Dolphin. En un escalón superior se encuentran vehículos como el BYD Yuan Pro, Baic EU5 y ORA 3.

Por último están los denominados Mild-Hybrid o microhíbridos. En estos casos, el sistema eléctrico tiene una función mucho más limitada: brinda asistencia al motor de combustión durante determinados momentos, como el arranque o las desaceleraciones. A diferencia de los híbridos convencionales, no pueden circular durante grandes distancias utilizando exclusivamente electricidad.

Modelos como el Fiat 600 Hybrid, Renault Arkana, Citroën C4 Hybrid y Suzuki Swift utilizan esta tecnología, que también aparece en distintas propuestas de las marcas premium.

Así, la elección entre las distintas alternativas depende principalmente del uso que cada conductor haga del vehículo. Para quienes buscan reducir el consumo sin preocuparse por cargar una batería, los híbridos convencionales ofrecen una transición más sencilla. Los enchufables resultan una opción intermedia para quienes pueden acceder regularmente a un cargador, mientras que los eléctricos puros requieren una planificación diferente de los viajes y de la carga.

El mercado argentino atraviesa así una etapa de transformación en la que ya no alcanza con comparar cilindrada, potencia o consumo de combustible. La capacidad de la batería, la autonomía, la posibilidad de cargar en el hogar y el precio de adquisición se convirtieron en variables centrales al momento de elegir un vehículo nuevo.

Autos híbridos y eléctricos: qué tecnología conviene según el uso y cuánto cuesta dar el salto.

La oferta de vehículos electrificados se amplía en la Argentina y suma distintas alternativas según el uso y el presupuesto de cada conductor. Qué diferencias existen entre híbridos, enchufables y eléctricos, cuánto cuestan y qué factores conviene tener en cuenta antes de elegir.

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