Malvinas: qué resoluciones de la ONU contradicen el planteo de Milei.
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PRINCIPALPOLÍTICA
9/24/2026


El reclamo de Javier Milei por la cuestión Malvinas ocupó un lugar central en su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. El Presidente cuestionó el papel del organismo internacional y sostuvo que decidió “mirar para otro lado” frente a la disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido.
Sin embargo, el planteo presidencial dejó de lado un antecedente importante: Naciones Unidas aprobó a lo largo de las últimas décadas distintas resoluciones que reconocen la existencia de una disputa de soberanía e instan a ambos países a encontrar una solución mediante negociaciones.
Uno de los principales antecedentes es la resolución 2065, aprobada por la Asamblea General en 1965. Ese documento reconoció por primera vez de manera específica la existencia de una disputa entre la Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas y llamó a los dos países a iniciar negociaciones para alcanzar una solución pacífica.
A ese antecedente se sumó, en 1976, la resolución 31/49, que exhortó a las partes a abstenerse de adoptar decisiones unilaterales que pudieran modificar la situación mientras permaneciera pendiente la disputa de soberanía. Ese punto vuelve a cobrar relevancia frente a las actividades vinculadas con la explotación de recursos naturales en el área.
También existe un marco más amplio establecido por la resolución 1514, aprobada en 1960, que fijó principios vinculados con la descolonización y la preservación de la integridad territorial. La posición argentina sobre Malvinas se apoyó históricamente en esos principios para sostener que la cuestión debe resolverse mediante una negociación entre los Estados involucrados.
El aspecto central de la discusión está, de todos modos, en el alcance de las decisiones de la Asamblea General. A diferencia de determinadas resoluciones del Consejo de Seguridad adoptadas bajo el capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas, las decisiones de la Asamblea General no tienen carácter obligatorio para los Estados.
Por eso, el papel de Naciones Unidas en el caso Malvinas ha consistido principalmente en establecer el marco internacional de la controversia, reconocer que existe una disputa de soberanía y reclamar que la Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones.
Otro dato histórico también relativiza la afirmación de que el organismo internacional dejó de ocuparse de la cuestión. Desde fines de la década de 1980, la Argentina dejó de impulsar el tratamiento de Malvinas en la Asamblea General y concentró buena parte de su estrategia diplomática en el Comité Especial de Descolonización, conocido como Comité de los 24.
Ese organismo continúa aprobando por consenso resoluciones que respaldan el llamado a reanudar las negociaciones bilaterales entre Buenos Aires y Londres.
Durante su discurso, Milei sostuvo que la Argentina no puede limitarse a esperar que la comunidad internacional actúe y reivindicó las medidas adoptadas por su Gobierno frente a la explotación de recursos en la zona de la disputa. También convocó al Reino Unido a retomar las negociaciones por la soberanía de las islas.
De esta manera, el planteo presidencial reabrió una discusión sobre el papel que Naciones Unidas tuvo y tiene frente a la cuestión Malvinas. Los antecedentes muestran que el organismo ha reconocido formalmente la existencia del conflicto y ha reclamado durante décadas una solución negociada, aunque sus resoluciones de la Asamblea General no tienen, en términos generales, carácter vinculante.
Malvinas: qué resoluciones de la ONU contradicen el planteo de Milei.
El planteo del Presidente ante la Asamblea General de Naciones Unidas reabrió el debate sobre el rol del organismo en la disputa de soberanía. Los antecedentes muestran que la ONU reconoció el conflicto y llamó reiteradamente a la Argentina y al Reino Unido a negociar.